En nuestro viaje a Colonia tuvimos la maravillosa idea de disfrutar la experiencia en la Bodega Los Cerros de San Juan. La idea nació sencillamente de una publicidad en una de las pantallas en el viaje de ida con Colonia Express.
En ese momento, mi esposa se sintió tentada por la idea y enseguida y en medio del Río de la Plata, hizo la reserva de la experiencia a partir del sitio web y luego el WhatsApp de la empresa, sin necesidad de poner un solo peso.

Un día distinto, pleno de aires de campo, sol radiante y una hermosa compañía de toda la gente uruguaya
Arrancamos llegando a horario haciendo el camino entre nuestro hotel en Colonia y la bodega (32 km) con una compañía de taxis que habíamos conocido en día de nuestra llegada. Sencillamente, era el primer auto de la fila y así nos conocimos. A veces la vida te da sorpresas, y la verdad es que toda la gente con la que nos cruzamos en Colonia fue super amable.


El viaje costaba 40 dólares por tramo, es decir 80 dólares ida y vuelta. El chofer fue ultra amable, explicó en la ida varias cosas de la bodega y a la vuelta esperó que compráramos algunas cosas en la tienda del lugar.

Pagamos al llegar de vuelta al hotel (nunca dudó que fuéramos a tomar el tramo de vuelta). Usamos Apple Pay y una MasterCard del BBVA.

El horario elegido para la experiencia en la Bodega fue a las 14 horas. Se comienza con un almuerzo y a las 15.30 hs se hace un recorrido por la bodega.
Arrancamos con el almuerzo, que era de 3 pasos e incluía dos copas de vino, que luego fueron 4 por amabilidad de la gente de la bodega.
Y resaltamos que fue por amabilidad ya que no sabían en especial que nos dedicábamos a viajes. Y toda la amabilidad, la explicación en cada copa y la resolución de un error en un plato fue super amigable y espontánea.
El lugar estaba enmarcado en un entorno natural impresionante, una casona de piedra con mesas largas dignas de un almuerzo para todo un pueblo vikingo.
La zona fue declarada monumento histórico y patrimonio de la nación uruguaya.






Vamos con el morfi
Arrancamos con un agua con gas y una copa de un vino que habíamos elegido por sobre las dos copas que venían sin cargo.


Este era el menú, había que elegir una opción en cada paso:

Pancitos, un hummus y una mayonesa:

Las entradas elegidas fueron:
- queso fundido con salchicha parrillera
- empanada de carne


Los platos principales:
- bife de vacío con papas cuña
- Milanesa de lomo con fideos con pesto casero y un queso rallado delicioso


Cómo se ve en el plato de la milanesa, erróneamente vino con ensalada y el menú prometía con fideos. Un sencillo comentario al mozo y a los 5 minutos la pasta con pesto y mucho queso estaba en la mesa.
En el camino, pasaron las copas de vino prometidas más alguna más que Johana quiso que probáramos, dos rosados, un blanco, un tinto. La variedad de uva se las debo, si en algo no soy para nada experto es en vinos. Pero el tinto era Tannat.

Para el que le gusta el tema, les dejo este detalle:

Y finalmente llegaron los postres:
- flan con dulce
- crumble con helado


La verdad, es que a la hora de los postres ya estábamos super llenos y más para una siesta sobre el pasto que para recorrer la bodega.
Habíamos estado más de dos horas con el almuerzo y el mozo vino a decirnos que no nos hagamos problema, que el guía para la bodega nos esperaba.
Pagamos el total de la experiencia (almuerzo + recorrido por la bodega), 4100 pesos uruguayos a lo que agregamos el 10% de propina y el mismo sistema restó una parte del IVA de la transacción al pagar con tarjeta argentina.


Realmente el costo del almuerzo en Uruguay, en ese entorno, con comida deliciosa y de calidad y con varias copas de vino, a lo que se suma el recorrido por la bodega, a un valor de 50 dólares por persona nos pareció realmente un excelente valor.
Recorrido por la bodega
Nuestro guía Enzo nos pasó a buscar por el restaurante y nos llevó a la bodega para iniciar el recorrido.

Los viejos toneles de madera francesa, desechados en una época funesta de la bodega ya que estaban descuidados y llenos de hongos y bacterias.

Las ánforas de material crudo:

Acero inoxidable:

Las tulipas de cemento y piedra, terminadas manualmente por dentro por lo cual todas tienen distintas capacidades.

Y estos piletones que tienen 150 años y no pierden una gota:

Acá, con Enzo:

Vinos en stock:


Toneles hechos con madera de distintos orígenes:

Y el Museo del Vino:

Lo más interesante de todo el recorrido fue la historia que contaba como se unieron familias alemanas, inglesas y francesas para construir, producir y comercializar un producto de nivel. Cómo la bodega sucumbió luego de su venta ante el mal manejo y como fue recuperada por otros dueños hasta la actualidad.
Algunas compras
Cómo no podía faltar, también nos trajimos algunas botellitas. Los precios variaban desde 13 a 21 dólares la botella. Por la cantidad que compramos nos hicieron un 15% de descuento y además la tarjeta argentina permitió recuperar un porcentual del IVA.
En promedio, y luego de todos los descuentos, pagamos 11 dólares cada botella de los 10 vinos que compramos.

Conclusión
Nos pareció un día estupendo, a todo ritmo, con un sol de mayo espléndido, siendo atendidos con los brazos abiertos y disfrutando productos deliciosos de las tierras uruguayas.
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3 ideas sobre “Experiencia Día de Bodega en Colonia del Sacramento, Uruguay”
Hermoso recorrido Adrian! Gracias por compartirlo! Además el precio por botella es muy bueno
Nos pareció lo mismo, muchas gracias Christian!
Excelente opción a tener en cuenta en Colonia!